Consciente, activa, fructuosa, plena y piadosa: tales son los adjetivos con los cuales el Concilio pide a todo el pueblo de Dios que participe en la vida litúrgica. Los números 11, 14, 19, 30 y 48 de la Constitución Sacrosanctum Concilium dan indicaciones concretas en esta cuestión considerada clave para la reforma de la Liturgia que se propone llevar adelante. Dejémonos enseñar por todos los Obispos del mundo de hace 50 años.

El capítulo segundo del documento está dedicado a la “necesidad de promover la educación litúrgica y la participación activa”. ¿Qué se debe entender por participación? Pues el término nos indica que es tomar parte de algo, compartir una acción. Lo opuesto sería el sentirse ajeno a algo, desvinculado, presente pero sin relación de íntima pertenencia. La pregunta que viene de cajón es ¿Quién puede participar con pleno derecho de la liturgia? El Concilio es muy claro en las razones teológicas que permite participar a todos los que deben hacerlo:

“La santa madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la Liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano, "linaje escogido sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido" (1 Pe 2,9; cf. 2,4-5).” (SC14)

Este “todos los fieles” hace referencia a lo que luego se denominará “pueblo de Dios” en la Lumen Gentium (nuestra reflexión en el link). Se adquiere el derecho y la obligación por la condición de hijos de Dios que nos da el bautismo. Por lo tanto, se deja de lado totalmente aquello de “ir a oír Misa” (como popularmente se decía) como mero espectador para tomar conciencia de que es el pueblo cristiano el que celebra en su totalidad.

“Por tanto, la Iglesia, con solícito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores, sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada, sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Señor, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a sí mismos al ofrecer la hostia inmaculada no sólo por manos del sacerdote, sino juntamente con él, se perfeccionen día a día por Cristo mediador en la unión con Dios y entre sí, para que, finalmente, Dios sea todo en todos.” (SC48)

La participación de todos debe surgir de las convenientes disposiciones personales de cada uno de los asistentes. Cuando se habla de participación plena hace referencia a ese ser complejo que es el hombre (lo cual ya reflexionamos en el link). En ese contexto, se nos dice que debemos participar con nuestro cuerpo, con nuestra voz, con nuestra libertad, con nuestra inteligencia… con todo nuestro ser:

“Mas, para asegurar esta plena eficacia es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada Liturgia con recta disposición de ánimo, pongan su alma en consonancia con su voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano. Por esta razón, los pastores de almas deben vigilar para que en la acción litúrgica no sólo se observen las leyes relativas a la celebración válida y lícita, sino también para que los fieles participen en ella consciente, activa y fructuosamente.” (SC 11)

La participación activa de todos es de acuerdo a la propia pertenencia al pueblo de Dios. Y supone la vivencia concreta de los ritos que se están celebrando. La participación piadosa tiene que ver con esa virtud que inspira, en el orden del amor a Dios, la tierna devoción a las cosas santas. Es piadoso solamente quién ha experimentado la cercanía del Dios vivo y entra en relación con Él:

“Para promover la participación activa se fomentarán las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las antífonas, los cantos y también las acciones o gestos y posturas corporales. Guárdese, además, a su debido tiempo, un silencio sagrado.” (SC30)

Para hacer esto realidad es necesaria una educación litúrgica. La participación consciente viene de saber que se está celebrando el misterio de Dios a través de ritos concretos. Para esto es necesario la educación litúrgica:

“Al reformar y fomentar la sagrada Liturgia hay que tener muy en cuenta esta plena y activa participación de todo el pueblo, porque es la fuente primaria y necesaria de donde han de beber los fieles el espíritu verdaderamente cristiano, y por lo mismo, los pastores de almas deben aspirar a ella con diligencia en toda su actuación pastoral, por medio de una educación adecuada. Y como no se puede esperar que esto ocurra, si antes los mismos pastores de almas no se impregnan totalmente del espíritu y de la fuerza de la Liturgia y llegan a ser maestros de la misma, es indispensable que se provea antes que nada a la educación litúrgica del clero.” (SC14)

Y más adelante:

“Los pastores de almas fomenten con diligencia y paciencia la educación litúrgica y la participación activa de los fieles, interna y externa, conforme a su edad, condición, género de vida y grado de cultura religiosa, cumpliendo así una de las funciones principales del fiel dispensador de los misterios de Dios y, en este punto, guíen a su rebaño no sólo de palabra, sino también con el ejemplo.” (SC19)

El Concilio hace referencia a una participación fructuosa, es decir, una participación que produzca frutos en quién celebra. Los frutos no son “emociones” que experimentamos al celebrar. Los frutos tienen que ver con las respuestas que en la vida damos por nuestra apertura a la gracia. La participación fructuosa nos lleva a descubrir que la liturgia no termina con el amén final. Es precisamente en la despedida de la ceremonia que comienza la acción del Santo Espíritu en cada uno de nosotros y la docilidad libre de nuestra acción concreta como verdaderos hijos de Dios. “por sus frutos los conocerán” (Mt 7,20).

Por lo pronto, sobre todo esto hablaremos con más detalle hoy en nuestro programa de radio Concilium (a las 22.00 hs por FM Corazón, 104.1 de Paraná). Bienvenidos todos los aportes y sugerencias.

3 Comments

  1. Quiero saber sobre liturgia del pueblo 2014.gs

  2. muy buenos comentarios y enseñansas esto es para que uno aprenda y lo practique gracias por instruirnos

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