Padre Fabian
Evangelio

Humildad versus soberbia

La verdadera humildad es hacer lo que me corresponde.

"El que se eleva será humillado y el que humilla será elevado" (Lucas 14,7-14). En una sociedad de las apariencias y del éxito aparente, Jesús nos da esta Palabra. Debemos entenderla bien.

Humillarse no es resignación a a la fatalidad… dejarse estar en la vida… ser un estropajo de los demás.
Para entenderlo bien, Jesús contrapone humildad con soberbia.

Soberbio es el que se las cree… el que es "vivo" y astuto para el mal… el que sólo busca ser reconbocido y alabado. Así terminarán… vacíos de todo.

La humildad, por el contrario, es SER LO QUE SE ES, NI MÁS NI MENOS.

El humilde es el que ocupa su lugar en la vida y hace lo que le corresponde hacer. Sin restringir sus derechos. Sin dejar de hacer las cosas lo mejor posible.

Incienso sólo a Dios

El humilde es el que hace el bien de manera constante, tanto en sus realidades cotidianas como en la vida comunitaria eclesial.

¿Qué opinás de todo esto?

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