El Papa Francisco ha jugado una carta muy importante en su tarea de apacentar la Iglesia de Cristo. Importante y… arriesgada. Ha vuelto a poner en el tapete un tema que es fundamental para la cultura de los pueblos, pero que se encuentra en una profunda crisis: la familia. Y para ayudarle a pensar el asunto, como lo hicieran sus antecesores luego del Concilio Vaticano II, convocó a los Obispos de todo el mundo a expresarse a través de un organismo eclesial que se llama Sínodo.

¿Qué es un Sínodo de Obispos?

Antes que nada, distingamos dos tipos de sínodos. Uno es el que estamos llevando adelante en la Arquidiócesis de Paraná y que es de tipo interno de una Iglesia local. El Obispo convoca al Pueblo de Dios para que lo ayude a pensar la pastoral y trazar líneas de acción concretas que luego él las convertirá en legislación eclesiástica. Esta es una tradición milenaria al interior del la Iglesia Católica.

Aquí nos referimos a algo que fue creado por el Papa Pablo VI el 15 de septiembre de 1965. Los Padres Conciliares pidieron algo que mantuviera vivo el espíritu de Colegialidad nacido de la experiencia conciliar. Para esto crea una institución permanente denominada Sínodo de los Obispos. Para definirlo, nada mejor que citar el Código de Derecho Canónico:

“El sínodo de los Obispos es una asamblea de Obispos escogidos de las distintas regiones del mundo, que se reúnen en ocasiones determinadas para fomentar la unión estrecha entre el Romano Pontífice y los Obispos, y ayudar al Papa con sus consejos para la integridad y mejora de la fe y costumbres y la conservación y fortalecimiento de la disciplina eclesiástica, y estudiar las cuestiones que se refieren a la acción de la Iglesia en el mundo.

Corresponde al sínodo de los Obispos debatir las cuestiones que han de ser tratadas, y manifestar su parecer, pero no dirimir esas cuestiones ni dar decretos acerca de ellas, a no ser que en casos determinados le haya sido otorgada potestad deliberativa por el Romano Pontífice, a quien compete en este caso ratificar las decisiones del sínodo.

El sínodo de los Obispos puede reunirse, sea en asamblea general, en la que se traten cuestiones que miran directamente al bien de la Iglesia universal, pudiendo ser esta asamblea tanto ordinaria como extraordinaria, sea en asamblea especial, para problemas que conciernen directamente a una o varias regiones determinadas.” (CDC 342-343.345)

Notemos que existen dos tipos de Sínodos de Obispos: ordinario y extraordinario. El primero se reúne con una periodicidad de tres años. El segundo solamente para ocasiones especiales decididas por el Papa.

¿Qué ha convocado Francisco?

Hay un doble anuncio. Por una parte corresponde que en el 2015 se celebre otra sesión del Sínodo Ordinario y ha hecho la correspondiente convocatoria al mismo. Ha fijado como tema del mismo: “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”.

Pero como la importancia del asunto es muy delicada en nuestra cultura, también ha convocado del 5 al 19 de octubre de este 2014 a la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos. La misma se realizará en el Vaticano y tocará el mismo tema, como anticipando los debates del año que viene.

Si nos fijamos en la enunciación del tema de la convocatoria sacamos un dato muy importante para entender de qué se trata el asunto. No se discutirá sobre la doctrina de la familia sino sobre la acción pastoral evangelizadora de la Iglesia en el mundo contemporáneo. Para decirlo con otras palabras: no se discutirá “qué” es la familia sino “cómo” se vuelve a proponer el evangelio (buena noticia) de la familia para ser vivido en profundidad por todos los cristianos. Si no tenemos en cuenta esta sencilla distinción… nunca terminaremos de comprender el sentido de las discusiones que se llevarán adelante. Es que desde los medios profanos (y en muchos eclesiales también) no se distingue y entonces se piensa que se discute un cambio de doctrina. Para nada.

Ahora bien, la práctica pastoral necesita dos cosas. En primer lugar estar inspirada por la doctrina cristiana. Pero, también, es necesario un discernimiento profundo para comprender que dice y que no dice la doctrina. Porque a veces mezclamos aspectos culturales secundarios con el contenido esencial de la fe. Esto es importante para inculturar el evangelio. Pero se vuelve un lastre cuando la cultura cambia (ya sea por el cambio que genera el traslado geográfico o el paso del tiempo). Este discernimiento es fundamental en este tema de la familia.

El Instrumento de Trabajo de los Obispos

El proceso Sinodal es interesante. No en este sino en todos los sínodos convocados. Primero se largó una encuesta mundial (nosotros la respondimos en nuestra parroquia). Luego se elaboró un “documento preparatorio” que, con aportes correctivos y sugerencias de contenido, cuajó en el “Instrumentum Laboris” que tendrán como base para el trabajo episcopal. Este es el índice general del mismo:

I PARTE: comunicar el Evangelio de la familia hoy

Capítulo I: El designio de Dios acerca del matrimonio y la familia
Capítulo II: Conocimiento y recepción de la Sagrada Escritura y los documentos de la Iglesia sobre matrimonio y familia (8)
Capítulo III: Evangelio de la familia y ley natural
Capítulo IV: La familia y la vocación de la persona en Cristo

II PARTE: la pastoral de la familia frente a los nuevos desafíos

Capítulo I: La pastoral de la familia: las diversas propuestas actuales
Capítulo II: Los desafíos pastorales de la familia
a) La crisis de la fe y la vida familiar
b) Situaciones críticas internas a la familia
c) Presiones externas a la familia
d) Algunas situaciones particulares
Capítulo III: Las situaciones pastorales difíciles
a) Situaciones familiares
b) Acerca de las uniones entre personas del mismo sexo

III PARTE: la apertura a la vida y la responsabilidad educativa

Capítulo I: Los desafíos pastorales acerca de la apertura a la vida
Capítulo II: La Iglesia y la familia frente al desafío educativo
a) El desafío educativo en general
b) La educación cristiana en situaciones familiares difíciles

Conclusión

A este documento lo podemos consultar completo en el sitio vaticano a través de este link. Sería muy bueno que le demos una ojeada para ver la amplitud de los temas tratados y la calidad de debate que se da hacia dentro de la Iglesia cuando se deciden pensar ciertos temas.

Pero creo que también es necesario que sepamos que es un documento de trabajo, que no tiene conclusiones. Estas llegarán recién el año que viene cuando se celebre la Sesión Ordinaria del Sínodo.

También es bueno que lo leamos para no caer en la simplificación que harán los medios que sólo recogerán una o dos discusiones particulares haciéndonos perder el trasfondo de todo lo que se está pensando. Y esto seguro que se informará solamente lo que se opine sobre la comunión a los divorciados en nueva pareja o los desafíos a la atención pastoral que presenta la novedad civil (no eclesial) del matrimonio de homosexuales.

Ya iremos subiendo algunos artículos que reflejen la discusión que se llevará adelante.

2 Comments

  1. Querido Padre Fabian, gracias por esta instruccion tan maravillosa, habia estado contemplando una leccion para mi grupo de oracion, a fin de que los fieles se mantengan informados sobre lo que es el Sinodo de Obispos, y su ponencia es precisa, breve clara y muy informativa, si no hay inconveniente lo compartire con mi Parroquia.
    Gracias Padre Fabian y que Dios Trino y Uno lo bendigan.

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