El hombre es complejo

El hombre, a diferencia de Dios, es un compuesto. Para usar una definición descriptiva (que a mi me gusta porque ordena muchos componentes) es una “unidad bio-psíquico-espiritual en interacción social”. Cuantos elementos que conforman a nuestra persona. Si bien somos una unidad, cada uno de estos aspectos hacen a nuestra identidad.

El aspecto biológico es el primero. Cuando hablamos en español, al decir hombre nos estamos refiriendo al varón tanto como a la mujer. Una diferencia básica que salta a la vista en lo corporal, pero que también se refleja en los aspectos psicológicos, espirituales y de relaciones sociales. Puede ser que algo del género sea construido socialmente, pero es innegable que existe un “genio femenino” distinto del “genio masculino”.

La corporalidad nos ubica en el espacio y en el tiempo. Porque tenemos un cuerpo es que nos situamos en una geografía concreta y en un momento histórico determinado. Y eso nos enriquece pero también nos limita: no podemos ser o estar en todas partes al mismo momento.

Añadamos el componente psicológico, esa zona de los afectos conscientes e inconscientes, que afectan el resto de nuestro ser aquí y ahora.

Se suma lo espiritual, en su doble aspecto. El referido al alma y sus potencias que nos ayudan a conocer y obrar: la inteligencia y la voluntad. Y, junto a esto, la vida del Espíritu que está y obra con nosotros y en nosotros: la Gracia. Y si queremos ponerle mucha pimienta a la mixtura, no nos olvidemos de la libertad.

Para completar, existimos en relación con los demás. La dimensión social de nuestro ser que nos enriquece y, al mismo tiempo, nos limita.

En resumidas cuentas, el hombre es sumamente complejo. Para entenderlo hay que explayarse en muchos aspectos que, unidos, hacen a nuestra humanidad. Más no existe el hombre en general, sino este hombre en particular, varón o mujer. Si es complejo comprender a la generalidad de la humanidad, mucho más complejo es describir en profundidad a un ser humano concreto.

Porque somos complejos, nuestro razonamiento es complejo y nuestra vida es compleja. Por eso tenía mucha razón Gabriela en su comentario cuando decía que “lo que no es simple -y por eso se complica- es expresar la simplicidad identitaria de Dios”: como expresar con simpleza aquello que, de raíz, es totalmente lo Otro. A lo cual Leticia agrega que “la complejidad viene de nuestra manera de conocer que no es por pura intuición o evidencia, sino por largos y costosos raciocinios, más aún cuando se trata de cuestiones que no están al alcance inmediato de nuestros sentidos.”

Seguiremos avanzando… con las consecuencias de que Dios es simple. Y también con los problemas que acarrean la complejidad del hombre.

Este artículo es parte de una serie que te puede interesar:

1. Dios es simple

2. La complejidad de las circunstancias y las pasiones.

3. Este blog es complejo.

4. La Iglesia es compleja.

5. La Santísima Trinidad es simplemente compleja.

6. Lo complejo de mi relación con Dios.

Te invito a leerlos.

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4 comentarios

  1. Natalio dice:

    Se podría seguir afinando el concepto de simplicidad y la palabra simple.

    Porque decimos simple de Dios por opuesto más que a complejo a “compuesto” (al menos en el pensamiento aritotélico-tomista)(Santoto usa el término “compositio”).

    “Complejo” (que en su sentido etimológico viene de enlazar cosas diversas en una unidad) es un término más equívoco, porque perfectamente podemos decir que Dios es más “complejo” que el hombre en tanto que en Él se unifican muchísimos más atributos.

    También desde la derivación del lenguaje llegamos a complejo como sinónimo de difícil o menos conocido (en este sentido Dios también resulta ser más complejo que el hombre).

    En fin, en la derivación del lenguaje simple ha quedado como opuesto a compuesto (que también es el sentido originario de complejo) o a difícil o inaccesible (que es el sentido derivado de complejo).

    En fin, quiere ser un aporte más en una linda búsqueda.

    Respetos.

    Natalio

  2. Leticia dice:

    Acuérdese, padre, que para Dios “nada es imposible”… Bendiciones!!

  3. Liz Produkte dice:

    Lo saludo muy respetuosamente Padre Fabian, espero que se encuentre bien.Tiene razon que para completar convivimos con los demas pero en ocasiones que ficil es. Sus articulos me han ayudado mucho para comprender ciertos temas. Bediciones padre. Hasta luego

  4. Ruben dice:

    Padre Fabian, ok comparto la idea q el ser humano es complejo y yo le agragaria mas que complejo. Pero entonces Dios tambien es complejo por que hasta donde yo se estamos hechos a la semejanza de el.

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